miércoles, 22 de abril de 2026

HUELVA LUZ Y VERSO (Guía)

 

Hace unas pocas fechas mi primo Ramón Llanes, me solicitó una colaboración en un proyecto suyo avalado por la Diputación Provincial de Huelva titulado " Huelva, luz y verso" donde se recogen en imágenes y texto todo lo que encierra nuestra provincia, que como bien se decía en el día de la presentación oficial " no todo es jamón y gambas".

 

  Hice una aportación con un breve texto a la confección de la citada Guía de Huelva que fue presentada hace unos días en la capital onubense, donde por diversos motivos no pude acompañar a los participantes, donde explicaba en unas breves líneas qué es para mí nuestro pueblo, Calañas, texto que fue leído por Mario Peña González.

 



CALAÑAS 2026



 

lunes, 13 de abril de 2026

A la memoria de mi amigo Manuel Tejada Romero

 Vaya día que elegiste para dejarnos amigo Manolo, ahora que tu estado de salud era de lo mejor en los últimos  tiempos. Le decía ésta mañana a Mari Flor que "a ver con quién me peleo yo ahora". Éramos como el  perro y el gato, con  esa amistad sana que heredé de mi hermano Ramón, inseparable de algunas de tus correrías. Lo único  que no me entristece es que has tenido una vida plena, que de pocas cosas te has privado y eso que te llevas allá donde te hayas ido. Espero que tardemos en vernos, pero sabes que te echaremos de menos en la tertulia de Antares y en otros muchos lugares.

                                            CALAÑAS 13/4/2026
 

domingo, 12 de abril de 2026

Reflexión personal (defendamos lo nuestro)

A lo largo de los años van sucediendo cosas en nuestro querido pueblo que,  siempre desde mi particular punto de vista, merecen un profundo análisis social y que no debieran pasar desapercibidas ya que a la larga resultan negativas para el buen desarrollo de la actividad humana, ya que crean cierto estado del malestar en una parte de la población, sobre todo si se ve directamente afectada.

A veces, las decisiones que se toman sin pensar en esas consecuencias negativas están guiadas solo por unos intereses particulares o materiales sin darnos cuenta del daño que pueden producir si no están bien calibradas. 

Existen unos principios básicos de comportamiento que no debemos olvidar y sobre cuando estamos colocados por los demás en unos lugares en los que nuestras decisiones son  muy importantes y pueden repercutir de una u otra forma en el día a día de los ciudadanos.

Los pueblos son y se hacen grandes o pequeños,  la mayoría de las veces, por algunas de esas decisiones que tomamos. Los pueblos que cuidan y conservan sus tradiciones y su historia seguirán siendo grandes pueblos dignos de ser admirados. Los pueblos que anteponen lo autóctono a lo que viene de fuera por muy bueno que sea, también serán grandes pueblos. Los pueblos que engrandecen a otros pueblos olvidándose de lo suyo se convierten a la larga en pueblos mediocres sin identidad propia. Lo poco o mucho que tenemos debemos defenderlo a ultranza y ensalzarlo por encima de todo y de todos, para que de esa forma no puedan crearse posos negativos que formarán sin remedio parte de nuestra historia.

CALAÑAS 2026    

jueves, 26 de marzo de 2026

Un Castillo en Calañas. El Morante (IV)

Expongo a continuación algunos datos citados en distintas fuentes relativos a las

 fortalezas en general y a la de Calañas en particular:

· Según Romero Mantero, aunque no se sabe con seguridad del  origen de los mismos, se

 podría datar del año 1.177, según  manifiesta el

 profesor Don Julio González que  dice que :

para proteger Andalucía, el califa de

 Sevilla fortificó la frontera" o bien según

 manifestación de Pérez Embid y González

 Jiménez

  " el Rey Sancho IV, en 1.294

 ordenó la construcción de una

 serie de castillos, cuyo número

 se ampliaría en los dos reinados

 siguientes". 

·          

· En el legajo nº 1 del Archivo Municipal de Calañas existe un Acta del Cabildo que se celebra el día 3 de enero de 1.624 que dice lo siguiente:

 “...estando en cabildo martín perez alcalde y Juan gomez de el pozo y Sebastián Rodríguez y pedro romero y juan martin obligado, regidores y domingo gomez carrasco procurador sindico de la villa parescio el señor don rodrigo ballejo y solis becino de la villa de trigueros y presento una provisión del duque de medina mi sr por la qual su exma le ace merced de nombrar por capitan y alcayde de la fortaleza y castillo desta dha villa......”   

·                      

· En 1.847, el diccionario de Pascual Madoz, describiendo el término de Calañas, dice: “..... en él se encuentran bastantes sierras y en una de ellas en el paraje llamado del Castillo, punto muy elevado, un aljibe, restos de fortificaciones y algunas cuevas hechas en la misma piedra”. 

 



·   También nuestra poetisa Isabel de los Reyes Tejero Rodríguez

  dedica al Morante éstos versos en sus

  Poemas de Inquietud II:

 

Hay en la cumbre de la agreste sierra 

 

Entre la roca dura y escarpada

 

Una histórica ruina que olvidada

 

En brazos duerme de la madre tierra.

 

Ricos tesoros la montaña encierra

 

Por un lado su falda está poblada

 

De verdes pinos, formando una enramada

 

Que el rico broche de su frente cierra.

 

En su vertiente el musgo sueña lagos

 

Donde la Diosa Ceres se engalana

 

Con orla de amarillos jaramagos.

 

Y es el Morante un resurgir de aromas

 

De romero, tomillo y mejorana,

 

Que surgen por doquier de aquellas lomas

.

Duerme el tiempo su cansancio

 

De siglos y en su metamorfosis

 

Apenas altera su corazón de piedra.

 

           

·         Dice D. Pedro Ortiz Guerrero en su manuscrito: “......la población de Calañas está sobre collado al remate de la falda de un peñón que se divisa de las alturas de Castilleja de la Cuesta, junto a Sevilla, y es de la figura del Peñón de Gibraltar; tiene en longitud más de cuarto de legua desde la salida del pueblo a su final al Oriente. En el primero se halla en su altura un aljibe de argamasa, y vestigios de Caseríos del Alcayde que había en la fortaleza, cercada de pared, que llaman Castillo. Toda la falda de los peñones está llena de piedra o pedernales unos chicos, medianos y gruesos, como para defensa, antes de la invención de la pólvora, y se sube a la altura del Castillo por una vereda que va por la cumbre. El Peñón del Castillo a la falda del medio día tiene una grande escavación que llaman la Casa de la Reina. Del mismo se divisa la mar entrar por la barra de Huelva, que estará distante 10 leguas de Calañas, al medir, y de Huelva, 8 leguas. Entre éste y otro Peñón, hay un collado y sigue una montaña de riscos intransitable, que llaman el Morante, de la misma altura que el Castillo”

 

 

·         En Calañas decimos que el primer Morante se ha denominado como "El Pinillo" y el tercero como "El mirador de Levante".

 

 · Don Jesús Conde Delgado,  cronista oficial de la  Villa de Calañas, nos describe en uno de 

sus artículos insertados en el periódico Odiel, 

titulado “Los tres Morantes”, las características 

de éste macizo rocoso.



 

 

Fuentes consultadas:

- Bases de datos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (Patrimonio Inmueble de Andalucía)

-  Las fortificaciones del Condado de Niebla en la Baja Edad Media (Juan Luis Carriazo, Juan José Fondevilla y Juan Aurelio Pérez).

-   Manuscrito de Don Pedro Ortiz Guerrero.

-   Archivo de Don Manuel Pérez Sánchez

 

CALAÑAS 2026 

 

martes, 17 de marzo de 2026

Un Castillo en Calañas. El Morante (III)

Los restos de la fortaleza de Calañas son hoy muy visibles sobre una de las crestas de la Sierra del Morante, con un impresionante dominio visual sobre el entorno y donde subsisten restos de dos recintos defensivos, una torre y un aljibe bastante bien conservado.

En un documento de finales del XVI, concretamente del año 1583, aparecen comentarios a propósito de la fortaleza de Calañas. Se trata de un informe sobre “Las visitas de todos los estados y casas palacio de su Excelencia que por mandato del Excelentísimo Duque Don Alonso hicieron los padres de Fr. Diego Ruiz y Fr. Agustín de Salucio, de la Orden de San Agustín, y de los Licenciados Diego Méndez de Cabrera y Agustín Fernández, del Consejo de su Excelencia. El documento indica lo siguiente:


“ advierten muy bien y con el celo que se presumía a tales visitadores a Vuestra Excelencia de un castillo que está en éste lugar en admirable citio y con circunstancias de fuerza, así de parte del lugar como por tener aljibe y una laguna al pié del castillo y con gran disposición de hazer frontera al reino de Portugal qual fuese menester; el qual, por falta de no acudir allí el alcayde ni reparase lo que se arruina, está de mala suerte tratado, que si poco a poco se fuese reparando sería cosa de ynportansia”.    

 

                                                                         Aljibe
                                                                Restos de una cerca   


        

La regencia de Fernando el Católico no fue bien vista por un sector de la nobleza castellana. Andalucía fue uno de los baluartes de oposición al regente, con figuras como Juan Pérez de Guzmán, III Duque de Medina Sidonia. Contactó con la reina Juana y su esposo, Felipe de Habsburgo, ofreciéndoles apoyo económico y militar para hacer frente al regente. El matrimonio concedió a Guzmán el título de Lugarteniente Real y Capitán General de los Cuatro Reinos de Andalucía, además del reconocimiento de su señorío sobre Gibraltar por el que había litigado con los Reyes Católicos. La muerte prematura de Felipe no evitó que el conde de Niebla siguiera rebelándose contra las directrices de Fernando el Católico, intentando sin su autorización la conquista de Gibraltar en 1507. A su vuelta de esta contienda fallida, Juan de Guzmán moría en Sevilla víctima de la peste.

El condado de Niebla fue heredado por Enrique de Guzmán. Debido a su minoría de edad fue tutelado por su cuñado Pedro Girón, contrario también a la regencia de Fernando el Católico.

Con su vuelta a la regencia, Fernando el Católico intentó acabar con los últimos núcleos de resistencia a su autoridad. En el caso del condado de Niebla, solicitó a Pedro Girón que le cediera la tutela del conde. El regente ofreció casarlo con una de sus nietas, rompiendo así el compromiso previo de Enrique de Guzmán con María Girón, hermana de su tutor. Pedro Girón rehusó, acelerando el matrimonio previsto, que se celebró sin aprobación real. Ante el desafío, Fernando el Católico ordenó a Girón la entrega a la Corona de las fortalezas del señorío. Girón rechazó hacerlo, alegando que su cuñado era ya un hombre casado y, por tanto, con pleno dominio sobre su hacienda. El rey decidió desterrar a Girón, que huyó a Portugal llevando con él al Conde de Niebla.

La huida de Enrique de Guzmán provocó que el rey lo declarase en rebeldía y decretase que sus territorios pasaran a la Corona. Todos los alcaides obedecieron a excepción del de Niebla, Rodrigo Mexía, que mantuvo obediencia al duque. Fernando el Católico ordenó el asalto de la ciudad, pero el asalto no se llevó a cabo porque Pedro Girón capituló, pero las crónicas refieren un saqueo en el que se daría muerte a gran parte de la población.

Tras ese asalto de 1508, los nuevos alcaides tomaron posesión de sus respectivas fortalezas a lo largo del mes de diciembre, siendo en Calañas el nuevo alcaide Lázaro Bernal quien la recibe de Gonzalo de la Hiniesta y dando fe de ésta posesión el escribano público Diego Bernal.

Los pagos que recibían estos alcaides por sus tenencias eran indicativos de la importancia concedida a sus fortificaciones. A Calañas le correspondían 30.000 maravedíes, aunque luego aparecen apuntes de 12000 mrv por medio año de 1507 y un privilegio de rentas del dicho lugar de 8000 mrv cada año, sin embargo a Niebla eran 200.000 maravedíes. Hay una entrega de 1500 mrv a Lázaro Bernal, alcaide de Calañas, para su gasto de ciertos días que anduvo por los lugares del Condado por mandato de los señores gobernadores haciendo matar la langosta.

En documentos de los años 1535 y 1536, se ilustra quienes ostentaban las alcaldías y cuánto percibían por ellas. Pedro López de Palacios Rubios, alcaide Calañas, percibía 15000 maravedíes, cantidad reducida a la mitad en relación a los años 1508 y 1509, aunque las cantidades anteriores son muy parejas a las cobradas por otros alcaides en sus fortalezas. En 1556, el alcaide del castillo era Juan de la Fuente, persona de toda confianza de sus señores, hecho demostrado porque cuando el conde de Niebla Don Juan Claro de Guzmán reciba de su padre, el Duque Don Juan Alonso, le encomendaba misiones que se sucederían hasta después de su muerte. En 1573 aparece como alcaide del castillo de Calañas Juan de Vallejo, que recibía pagos cada cuatro meses de 10.000 maravedíes. En estas fechas la fortaleza de El Morante debía presentar ya un estado ruinoso. En un libro manual de libranzas correspondiente al año 1612 ya observamos que no se menciona al castillo de Calañas, ni tampoco el de la Peña de Alhaje. 

Muchas de las fortalezas entraron a formar parte de la defensa pasiva del Condado de Niebla, y sus alcaides, nombrados entre hombres de armas de probada garantía, habían de residir de forma permanente en las fortalezas auxiliados de su guarnición militar. Los alcaides atendían en las poblaciones fortificadas la convocatoria de alardes (muestra o reserva que se hacía de los soldados y de sus armas y la revista que se les pasaba) dos veces al año, para comprobar la suficiencia y adecuación de sus milicias. Las obligaciones militares de la población amparada bajo éstas fortalezas quedaban encuadradas en “cuadrillas” de 10 miembros, que debían aportar, según su capacidad de renta, caballo, armas y atavíos pertinentes, siendo el resto de vecinos menos pudientes los que aportaban ballesta o lanza, o bien formar parte del grupo de espingarderos (llevaban un arma que se cargaba por la boca del cañón (espingarda)) a los que se les facilitaba la espingarda, pólvora, mecha y proyectiles, debiendo tenerlos cuidados y en buen estado.

Por último definiremos la importancia de la cuenca visual potencial como la superficie del terreno que es vista desde un punto de observación. El castillo de Calañas extendía su cuenca visual a unas 87.850 Ha, mostrándonos interacciones visuales sobre los siguientes castillos y atalayas: Las Peñuelas, Peña Alhaje, Atalaya de Xuey, Torres de Navamulera y Don Quílez, Sotiel, Cabezo Andévalo y Mingorreras e incluso Trigueros.