jueves, 16 de noviembre de 2017

Sobre la pérdida de valores

El paso del tiempo nos va haciendo ver las cosas desde prismas diferentes a como las veíamos antes y tal vez nos preocupamos por detalles que antes nos pasaban inadvertidos, aunque también creo que el que tiene una forma de ser y manifestarse dentro del contesto social donde se desenvuelve reacciona ante cualquier contingencia igual a los treinta que a los sesenta. También es cierto que nuestro comportamiento está determinado por el entorno social en el que nos movemos.
Desde que nacemos sentimos necesidad de saber y aprender y lo vamos acomodando para aprovecharlo en beneficio propio. En distintas etapas vamos imitando para aprender a hablar o caminar, a comportarnos, etc.
Al principio serán nuestros padres los encargados de guiarnos en esa etapa, después será en la escuela donde se continuará esa misma tarea. La familia es el núcleo fundamental que condicionará el comportamiento de una persona.
Hecha ésta pequeña reflexión, ésta entrada tiene la finalidad de llamar la atención sobre la pérdida casi total de valores y de normas básicas de convivencia, que incluyen el respeto, la educación oral, los malos gestos, el buen hacer, la ayuda a los demás, etc. que vengo observando desde hace tiempo en nuestro pueblo. Éste gran defecto se acentúa aún más en los niños, lo que viene a demostrarnos que las bases donde debe fundamentarse y labrarse su educación está fallando. Seguramente algunos culparán de esto a los maestros, pero caen en un tremendo error pues pienso que la escuela debe ser la continuaciòn del camino que nos corresponde iniciar en la propia casa, en la familia. 


De nada sirven los carteles de consejo o prohibición, entendemos poco de mandatos, actuamos de manera espontánea, mal aprendida, y de ahí los resultados.
Retomemos las cosas buenas que los mayores aprendimos e inculquemóselas a los menores, esas que ahora suenan a chino (reglas de urbanidad, buenos modales, de comportamiento, etc) 


CALAÑAS, 2017

lunes, 13 de noviembre de 2017

VIII JORNADAS SOBRE EL PATRIMONIO DEL ANDÉVALO

En el acto de clausura de las VII Jornadas del Patrimonio del Andévalo celebradas en la localidad de Cabezas Rubias el pasado año, tuvo lugar la recogida del testigo el municipio que organizará las Jornadas de Patrimonio en éste año 2017, Calañas. Su alcalde se mostró ilusionado y con muchas ganas de comenzar a trabajar. Este municipio de economía agropecuaria-minera posee también un patrimonio muy significativo que le imprimirá un sello especial a esta iniciativa comarca.

Tocaba trabajar muchos meses y solicitar la participación de todos los Calañeses para que nuestro carácter solidario y hospitalario haga que aquellos que nos visiten se lleven en buen recuerdo de nuestro pueblo así como a la vez hablen bien de nosotros y se den a conocer las peculiaridades del Andévalo en general y las de Calañas en particular.
Mario Peña, alcalde de Calañas, tomó testigo donde agradeció el gesto y así la importancia para Calañas de que estas importantes jornadas recaigan en nuestro municipio tras la petición por parte de la Concejalia de Turismo de poder participar.


Ahora éstas Jornadas están a la vuelta de la esquina, ya están aquí. El trabajo y dedicación de muchos calañeses y la Asociación Campo de Andévalo, se verán reflejados en todos y cada uno de los eventos que tendrán lugar en nuestro pueblos entre los días 17 y 19 de éste mes de noviembre. Animo a todos a participar. 



 

CALAÑAS, 2017

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Sobre el actual edificio del CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL

Muchos de nosotros sabemos que la anterior Casa-Cuartel de la Guardia Civil estaba ubicada en la Calle Quemada, donde luego estuvo la Mancomunidad y ahora hay establecidas diversas sedes de Asociaciones (Alzheimer) y Organismos públicos (Juzgado de Paz, Servicio Sociales, etc.) . En los años sesenta el deterioro del edificio hizo que desde el Consistorio y el Ministerio de Gobernación, se planteara la necesidad de gestionar la construcción de una nueva ubicación para la misma.

 
En el B.O. del E. número 289 de fecha 2 de diciembre de 1968,  se publica el Decreto 2957/1968 de 14 de noviembre de ese mismo año, donde se dispone en cuatro artículos, el contenido fundamental para la ejecución final del proyecto.
El Ministerio de la Gobernación instruye un expediente para la construcción, por el régimen de viviendas de "renta limitada" de un edificio destinado a acuartelamiento de la Guardia Civil en Calañas (Huelva). Dicho expediente es examinado por el Consejo de Ministros del día 8 de noviembre de 1968 y se dispone en los cuatro artículos citados, que se lleve a cabo la construcción del mismo, debiendo concertarse con el Ministerio de la Vivienda la operación oportuna, con un presupuesto total de CUATRO MILLONES CIENTO CINCUENTA Y SEIS MIL DOSCIENTAS CINCUENTA PESETAS CON SESENTA Y NUEVE CÉNTIMOS (4.156.250,69).

 De esa cantidad, el Instituto de la Vivienda, anticiparía, sin interés alguno, 3.529.633,74 Ptas., satisfechas por el Banco de Crédito a la Construcción y cuyas anualidades (50) irán con cargo a la consignación que figura en los Presupuestos Generales del Estado para éstos casos. El Estado contribuiría con la cantidad de 369.916,17 Ptas. que se cargaría al concepto 06-611 Secc. 16 del Presupuesto de gastos del Estado. El Ayuntamiento de Calañas, deberá aportar la cantidad de 115.158,58 Ptas. para ayuda de las obras. El valor asignado al solar donde se construirá el edificio es de 141.542,20 Ptas.

CALAÑAS, 2017

miércoles, 25 de octubre de 2017

Mi cumpleaños y mi retiro

Hoy, veinticinco de octubre, a las ocho y media de la mañana, hace 65 años que vine al mundo, en Huelva, en la Clínica " Población " de la calle Rafael López número 2 (hoy hay una Clínica Podológica). Según me contaba mi madre, la tarde del día 24, día de San Rafael, cogió el tren en la estación de Calañas, donde para subirse tuvo que ser ayudada por Enrique el que estaba en la Cantina de Dolores, y camino de Huelva para dar a luz a un niño que pesó cerca de los cinco kilos. Por eso, hoy es mi cumpleaños y también, por ser 65, me jubilo, me retiro (argot militar).


Pasados siete días, de regreso a casa, a Calañas. 
Años maravillosos de vida infantil en la Escuela donde tuve de maestros a Don Benito Tornero, Don José María Noriega y Don Joaquín Parrado. Luego la Academia donde estudié hasta cuarto de bachiller elemental. Me llevaron interno al Colegio Menor San Pablo de Huelva donde hice quinto y sexto de bachiller superior. Empecé a prepararme las oposiciones de Administrador de Correos y Telégrafos hasta que ingresé voluntario para hacer la mili en el Regimiento de Infantería Granada nº 34 de Huelva, un 14 de octubre de 1971. Decido seguir en el Ejército y llegan los sucesivos ascensos y los consiguientes destinos (Huelva, Tremp (Lérida), Madrid y Sevilla) desde esa fecha hasta el mes de junio de 1996 en que paso a la Reserva con carácter voluntario. 
Entre mi vida profesional, debo encajar mi vida personal, donde incluyo la música, el canto coral, las publicaciones, la investigación sobre cosas de Calañas, las Hermandades, la horticultura, etc. 
Vamos, que no me quejo ni me he aburrido. Creo que hasta hoy, día de mi jubilación, he aprovechado el tiempo de vida de forma excesiva, pero gustosa, aunque haya tenido algunas resultas no deseadas, pero ya asumidas.

 

Ahora, espero que nada haya cambiado, sólo que tengo un año más cumplido y si Dios quiere seguiré haciendo mi vida como hasta ahora y lo que el cuerpo me vaya permitiendo. Quiero seguir disfrutando de mi familia, de mi pueblo, de mis amigos y de todas las personas que me aceptan como soy.

CALAÑAS, 2017

miércoles, 11 de octubre de 2017

El Cementerio Municipal de Calañas




Sabemos que hasta finales del siglo XVIII y como en todas las poblaciones españolas, los enterramientos se efectuaron en el suelo de nuestra Iglesia. Por razones de salubridad pública, la Real Cédula de 1787 aconsejaba el abandono de dicha práctica, por lo que aprovechando la estancia en Calañas del alarife de la Catedral de Sevilla, Juan Blanco, que realizaba obras en la Iglesia, se le encargó señalase el lugar apropiado para la instalación del nuevo cementerio.   En el año 1807, se acuerda y recomienda utilizar como cementerio el lugar denominado como "El Santo" , pegado a la ermita de San Sebastián y San Roque, pudiendo utilizarse la misma como capilla.
Así, a partir de 1808 los alcaldes y cura más antiguo del lugar autorizan su uso como Cementerio. No obstante en la Iglesia se enterró hasta el año 1.837.


El 28 de marzo de 1842, siendo Alcalde de Calañas Don Francisco Chaparro, reunidos en el Ayuntamiento un grupo de vecinos para tratar del destino de la inversión de cierta cantidad que se encuentra en poder de la Corporación procedente de la venta del crédito del Papel correspondiente a Diezmos de los años 1837 y 1838, cuyos legítimos dueños no pueden depurarse sus verdaderos acreedores ni mucho menos la de otros fondos procedentes del empréstito que éste Pueblo hizo en los años 1813 y 1814 al Consulado de la ciudad de Sevilla para atender con él al ejército destruido en aquella época, se decide con ellos la construcción de un Cementerio.













En el mes de mayo de 1886 se decide la construcción del nuevo Cementerio encargándose el proyecto al arquitecto provincial Don José Gallego Díaz. El emplazamiento será en el cercado de Don Bartolomé Vélez Baquero, junto al camino de La Coronada, siendo su contratista Don Sebastián Borrero Marroco.

El día 1º de noviembre de 1889, se inaugura el Nuevo Cementerio.

El 25 de septiembre de 1897 se trata del estado ruinoso en que se encuentra el Viejo Cementerio, acordándose la construcción de una fosa común para recoger los restos que se encuentren dispersos. En enero del año siguiente (1898), se acuerda reparar las bóvedas de la Iglesia del Viejo Cementerio.










Está situado al sur de la población, junto a la H-141, sobre un terreno sensiblemente plano, con suave pendiente hacia el fondo. De trazado rectangular, mantiene un primer recinto, en el que se disponen pandas de nichos, un segundo patio en cuyo fondo se levanta la Capilla, y tras ella un tercer recinto, con entrada independiente, para disidentes. Lo rodea una cerca de fábrica enjabelgada, con molduras de ladrillo visto y remates de "flambeaux" cerámicos. En el frente de acceso, la cerca es baja, con zócalo y pilastras de ladrillo, estas últimas con entrecalles y remates cerámicos. La portada tiene frontón triangular y combina la cal y el ladrillo visto. Reja metálica entre pilastras. El primer patio está delimitado por otro frente posterior. La vegetación cuenta con cipreses corpulentos y trébol tapizando el resto. Hay unas pequeñas dependencias en los muros laterales a la altura de la división entre patios. En el segundo recinto predominan los enterramientos en el suelo, alternando series de niños y adultos, con nichos en todo su perímetro. El lapidario se está renovando, destruyendo o reutilizando lápidas, algunas de interés. El cementerio protestante posterior se halla hoy incorporado, mediante un paso. Su ampliación se produjo el año 1927.




La familia del actual enterrador, Juan José Márquez Pérez, ha ejercido durante décadas éste mismo oficio.
 

CALAÑAS, 2017

viernes, 29 de septiembre de 2017

Las letanías lauretanas a la Santísima Virgen


En la Revista que editó la Hermandad de la Virgen de la Coronada en el año 2013, año en el que tuve el honor de ser nombrado pregonero de las Fiestas en su gloria, mi amigo Andrés Casas Vázquez (q.e.d.) insertó un artículo denominado " Las letanías lauretanas de la Virgen ".

Ahora, en su memoria y valorando su acierto al hablar de algo tan cotidiano en nuestro pueblo y de lo que tan poco sabíamos, transcribo la mayor parte de ese trabajo. 




Nos decía Andrés, que la letanía es una plegaria formada por una serie de cortas invocaciones que los fieles rezan o cantan en honor a Dios, a la Virgen o a los Santos. Éstas plegarias tienen su origen, según los textos de los Padres Apostólicos, en el siglo II, al parecer siguiendo las recomendaciones de San Pablo en su carta a Timoteo: "recomiendo, ante todo, que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por los hombres de toda clase, por los jefes de estado y todos los gobernantes, para que podamos llevar una vida tranquila, con toda piedad y dignidad".


La colección más famosa de éstas letanías de la Virgen María es conocida como "lauretana", por proceder del Santuario de la Virgen de Loreto, en Italia. Éstas letanías están estructuradas de la siguiente manera:

1.- Invocación a la Santísima Trinidad: común a todas las letanías.

2.- Santidad de María: las tres invocaciones introductorias subrayan la santidad de María como persona (Santa María), en su papel de Madre de Dios (Santa Madre de Dios) y en su vocación a la virginidad (Santa Virgen de las Vírgenes).

3.- Maternidad de María: son doce invocaciones que destacan su faceta como Madre (Madre de Cristo, Madre del Creador..etc.)

4.- Virginidad de María: éstas seis invocaciones exaltan el valor de su virginidad (Virgen Prudentísima, Virgen digna de alabanza...etc.)

5.- Símbolos de María: son trece invocaciones inspiradas en el Antiguo Testamento y aplicadas a la Virgen para ensalzar sus virtudes (Espejo de Justicia, Trono de la Sabiduría....et.)

6.- Intercesión de María: cuatro invocaciones a la Virgen como abogada de la humanidad en lo espiritual y en lo temporal (Salud de los enfermos, Auxiliadora de los cristianos...etc.)

7.- Realeza de María: son trece invocaciones donde se hace hincapié en el lugar inminente de la Virgen en la creación y donde se expresa su ejemplaridad (Reina de los Ángeles, Reina de los Mártires, Reina asunta al cielo, Reina de la Paz....etc.)

7.- Preces finales: son las normales en las letanías (tres Agnus Dei, el Ora pro nobis Santa Dei Genitrix y la oración final mariana).




Las letanías son actos de culto por sí mismas y pueden ser elemento fundamental de un homenaje a la Virgen, un canto procesional, formar parte de una celebración de la palabra de Dios o de otras estructuras culturales. Las letanías son, como todos sabemos, el colofón al rezo del Santo Rosario y que antecede cada día en el Novenario de Nuestra Patrona. 




CALAÑAS, 2017 


martes, 19 de septiembre de 2017

La Cruz de los Caídos

El día 11 del mes de octubre de 1938, por el Ayuntamiento de Calañas, se inician los trámites para la colocación de una cruz en la puerta llamada del porche (puerta de poniente) de la Iglesia Parroquial, solicitando al Arzobispado de Sevilla dicha autorización. 




Desde éste Organismo no demoran la contestación, ya que el día 14 del mismo mes, dirigen escrito a través del Cura Párroco, denegando la instalación.




Pasan los meses y desde el Ayuntamiento se realizan conversaciones a título personal con diversas autoridades provinciales con el fin de poder conseguir lo que hasta ahora parecía algo difícil de alcanzar.

En el pueblo se realizan ya peticiones de donativos para sufragar los gastos que se deriven de la colocación de la cruz, alcanzando la cifra de 1.003,75 pesetas, cantidad similar a los gastos de construcción.




El día 3 de agosto de 1939, desde el Ayuntamiento, vuelven a dirigirse al Sr. Vicario General del Arzobispado de Sevilla, alegando que la citada instalación se realizaría en la vía pública y separada unos tres metros y medio de la puerta de poniente, no siendo obstáculo alguno para la entrada al templo.






Finalmente es aceptada la solicitud de colocación así como la bendición de la misma por parte del Cura Párroco, realizándose las obras por el Ayuntamiento utilizando los planos presentados.




   En la década de los ochenta, la Cruz fue retirada de su actual ubicación y trasladada a los jardines delanteros del Cementerio Municipal.

CALAÑAS, 2017