lunes, 20 de febrero de 2012

Se hizo la deseada matanza


Desde primera hora de la mañana, tal y como estaba previsto, quedamos en la huerta para iniciar  la esperada matanza despúes de muchos años, tal y como había comentado en otra entrada anterior. Se procedió al sacrificio del cochino y de allí lo trasladamos a mi casa en la calle el Rincón y gracias al amplio corral pudimos ir poco a poco siguiendo los pasos que nos marcaba la tradición hasta llegar a altas horas de la tarde donde dimos por finalizada la chacina, ya que nuestra idea era el dejar todo partido y preparado para congelar, sin hacer ningún tipo de embutidos. Los jamones y las paletillas se llevaron al secadero de Alsono y a esperar que finalicen su proceso de curación.
Debo reconocer que aunque la experiencia ha resultado enriquecedora, a no ser porque tuvimos muchas manos amigas que nos ayudaron en todos los procesos, de haberlo tenido que realizar solos, la carga hubiera resultado excesiva. Sin embargo, creo que todos disfrutamos de un excelente día, a lo largo del cual trabajamos, comimos, bebimos y nos reimos de lo lindo. El cansancio, que lo hubo, quedó al margen.

CALAÑAS, 2012

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