jueves, 10 de enero de 2013

Fechas entrañables

A mi particularmente, a pesar de que las vacaciones oficiales se han terminado, éstas fechas que han pasado y las venideras, hasta que llega el verano, es que me encantan, bueno, me apasionan. Además, procuro disfrutarlas al máximo, sin reparos, sin mirar el peso corporal, sin hacer ascos a nada, con total libertad, aceptando todo lo que venga sin nigún tipo de negativas. Por enumerar algún acontecimiento cercano, el próximo sábado asistiré a la primera matanza del año. En directo, desde que vamos a por los cochinos al campo a hora temprana, con la rociada de los campos intacta. Es un goce ( salvo el sacrificio ) el proceso de la chacina, por eso lo relato cada año que pueda, porque lo disfruto. Éste año, como en anteriores ocasiones, mi amigo Curro, me ha incivado a participar de la suya. Ya me froto las manos pensando en el sábado que viene. 
  A los que comparten conmigo éstas "exquisiteces", no quiero ponerles los dientes largos, pero esos trozos de tocino en la candela cuando toman el tono dorao, navaja y cacho de pan en mano, no es comparable a muchos manjares de excesivo precio y larga preparación. Alguna copilla de aguardiente entre medios y si se hace una buena fritá por la tarde, el día es completo donde los haya.
  Casi sin darnos cuenta, empezamos a escuchar ya las primeras coplillas del carnaval y el ritmo empieza a meterse dentro del cuerpo, porque los días van rápidos, demasiado para mi gusto y pronto veremos las primeras agrupaciones presentando sus letras y haciendo galas de buenas voces, que las tienen sin duda. Deseo suerte a quienes en nuestro pueblo intenta conquistar el Gran Teatro y otros escenarios de la geografía española llevando su nombre con orgullo. Ànimo carnavaleros calañeses.
 Es que apenas ha terminado febrero cuando los primeros viernes de marzo nos llevan camino de la ermita de nuestra Patrona que cada año nos espera. Ya me paro aquí porque el año acaba de empezar y casi sin quererlo le he arrebatado dos meses de un plumazo y el tiempo merece otro trato más reposado.



CALAÑAS, 2013

1 comentario:

  1. Estas semblanzas de vuestras matanzas, me traen buenos recuerdos de nuestras matanzas serranas, en casa, todos los años matábamos una serie de los cochinos engordados con la buena montanera del Baquerizo. Los niños ayudábamos a la quema de los cochinos con las espinosas "abulagas", para después inflar las vejigas de los guarros sacrificados, con las que jugábamos como si fueran pelotas de goma.
    Toda la parafernalia de la matanza, era una fiesta para la chavaleria.
    Cordiales saludos serranos de Gabriel.

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