sábado, 10 de octubre de 2020

LA PÓSTULA DE LA VIRGEN

En el actual Reglamento de Régimen Interno de la Hermandad de nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Coronada, aprobado en el mes de febrero del año 2004, se recoge lo siguiente:

TÍTULO I .  ACTOS Y CELEBRACIONES ANUALES



Artículo 1.-


1.1 La Póstula

            Desde los primeros tiempos de existencia de las Hermandades de Nuestra Patrona, y según la tradición oral, se tiene conocimiento que al menos una vez al año, y coincidiendo con la festividad de San Miguel, por ser la fecha en que ya se habían recolectado los productos agropecuarios propios de la localidad, se realizaba “La Póstula de la Virgen”.
La Póstula, sinónimo de Postulación, significa “pedir, especialmente por la calle, en una colecta”.
    
 “Durante muchos años, ésta práctica estuvo olvidada, pero en el año 1.950 volvió a aparecer en las calles de Calañas, siendo Hermano Mayor don Cristóbal Baquero Romero, recorriendo todo el pueblo, con el Cura, el Alcalde y Hermanos de la Virgen, recogiendo de las casas limosnas y trigo que era colocado en las alforjas de un pequeño borriquillo”.


    Esta práctica continúa realizándose una vez         cada año por las Hermandades. La fecha elegida suele variar dependiendo de las vicisitudes y climatología del momento, pero siempre se procura llevarla a cabo durante el mes de octubre.

 Se fija un recorrido previo por todo el pueblo y se visita cada casa solicitando el donativo correspondiente.

Haciendo un poco de historia, según Tejada Romero, no hay referencia alguna a la fecha del acto de la Póstula, aunque sí existen anotaciones relativas a la misma en los años 1754 y 1764, siendo en el preámbulo que se hace al protocolo del año 1789 donde se llama por primera vez con el nombre actual:

" .......determinaron hacer nuevo Inventario de todos los bienes que tuviese el Hermano Mayor existentes en su poder y lo que estuvieren en poder del ermitaño, se hagan saber estos el día quince de agosto de cada año y los de otros el día que se determinare el Cabildo, pedir la Póstula para rebajar los inútiles y apuntar los útiles de nuevo que se hicieren, con la condición de que el Hermano Mayor a de ser responsable a pagar todos y cada uno de por sí..."  

En años sucesivos (1787, 1802 ) se sigue hablando de la Póstula en distintos escritos y por distintos motivos.
En una Revista de la Virgen de los años 50, Doña Concepción Conde derramaba unas preciosas letras en un artículo titulado "La Póstula", donde entre otras cosas decía:
 
"La Póstula" recorrió las calles, limpia y sencillamente, como si no hubiera pasado el tiempo, como si  éstos días nuestros fueran los mismos que se fueron a formar en la fila interminable de los siglos pasados. Pasó con esa ingenuidad serena que tienen casi todas estas viejas tradiciones de los pueblos humildes, y el señor Cura y el Alcalde con Hermanos de la Virgen, recogían de las casas las limosnas, con un no se qué de rito solemne. 

En nuestras fechas más cercanas y por los distintos Cabildos se ha mantenido la tradición de hacer la Póstula sin que faltara el borriquillo con sus alforjas, el tamboril, los miembros del mismo, la Galana y damas, por las calles de Calañas.

Hoy, día 10 de octubre de 2020, con la Póstula, hemos rememorado un año más aquellas fechas de antaño. 
 



 




CALAÑAS, 2020

domingo, 4 de octubre de 2020

Visitas Pastorales a Calañas en los siglos XVII y XVIII (I)

Basándome en un estudio de MARIA LUISA CANDAU CHACÓN, doctora en Historia Moderna por la Universidad de Sevilla, titulado “ Rodrigo Caro, visitador eclesiástico” pretendo hacer una síntesis de lo que supuso el cometido de los visitadores eclesiásticos y su relación con las Iglesias de los pueblos en siglos pasados. 

Diré en primer lugar que Rodrigo Caro fue un poeta, historiador, abogado y sacerdote católico del siglo de oro español, que nació en Utrera en 1573 y falleció en Sevilla en 1647. Fue Visitador General del Arzobispado de Sevilla.

 

Escribió: “ que éste oficio de visitas es muy principal y honrado y que yo no lo merezco; pero él es de sumo trabajo para quién, como yo, lo hace todo, y de ningún provecho, pues le certifico a V.M. que no alcanzo con lo que de el adquiero para vestirme a mí y a mis criados, y se padece lo que sólo Dios sabe tras éstos riesgos de nombramientos de mayordomos y colectores. Dejo caminos y ando cada día como gitanos, con el hato a cuestas, y lidiar con tantos hijos de Adán, cada uno de su condición y todos presumidos de honrados como son sacerdotes….”

 

La mayoría de los Visitadores, complementariamente a sus actividades personales, ejercían las labores propias de sus ministerios eclesiásticos, así como el cargo de Visitador General del Arzobispado, que entre otras variantes tenía el de monjas, hospitales, cargos, etc.

Las Visitas Pastorales debían atenerse a la normativa recogida para tal fin en las Constituciones Sinodales de 1609 con el título de “Instrucción de Visitadores” de acuerdo con lo establecido en el Concilio de Trento. Su espíritu era el siguiente: “plantar y enseñar sana y católica doctrina; quitar y desarraigar lo que no lo fuere; amparar y defender las virtudes; corregir los vicios; inclinar y persuadir al pueblo a religión, paz y santidad, y ordenar y disponer todas las demás cosas de provecho de las ánimas..”. A ésta normativa había que añadir otras cuestiones materiales como lo eran los asuntos de la fábrica, de sus rentas y la de los patronatos, cofradías, capellanías, que en resumen podríamos decir que las Visitas atendían al conocimiento y control de todos los aspectos relacionados con la vida moral y material de la Archidiócesis.

Normalmente en las visitas se relataban asuntos como la moralidad de la Iglesia y sus ministros aunque algunos visitadores entremezclaban temas culturales o de investigación, dependiendo del Visitador y sus particulares inquietudes. Se detallaban las misiones de los ministros asignados a cada parroquia, el cumplimiento de los cultos, el control del material utilizado en las celebraciones, se revisaban los libros de la fábrica, los beneficios de las capellanías, etc. Estas inspecciones eran anotadas en lo que los visitadores llamaban “Resultas de Visitas” que en la mayoría de los casos eran enviadas al Arzobispado con bastante retraso, dadas las ocupaciones de los visitadores. Estas resultas debían ser enviadas al Secretario de Cámara del Palacio Arzobispal, destinatario que era reflejado al margen de las mismas, y donde se citaban los tiempos de inspección, el número de vecinos de la localidad, el cuidado de los ornamentos, la riqueza o pobreza de la población, los títulos y advocaciones de las parroquias, las reparticiones de los diezmos, un escrutinio global de los clérigos con sus edades, estudios y ocupaciones dentro de las mismas, órdenes y grados, necesidades de confesores o profesores de gramática, la frecuencia con la que se administraban los sacramentos, noticias de conventos si los hubiere, ermitas y hospitales de pobres de los lugares visitados, el tratado de los escándalos públicos. Todo lo anterior no debía sobrepasar los dos o tres folios por cada núcleo inspeccionado.  


El título de Prior de Ermitas lo ostentaba un prebendado (eclesiástico con derecho a una porción de bienes de una Iglesia o Catedral) de la Catedral, delegado del Cabildo para todo lo relativo a las ermitas del Arzobispado, santuarios o capillas de pequeño tamaño que no tenían ni tienen culto permanente.

El Prior de Ermitas que gozaba de la Dignidad de Prior dentro del cuerpo capitular, controlaba las cuentas de ermitas autorizando gastos de obras y reparaciones, designaba al ermitaño encargado del cuidado... etc.

En lo referente a nuestra Ermita, en la fecha en que fue fundada la Hermandad, en el año 1713 y anteriormente en 1703, cuando fue solicitado el permiso para su constitución, el Prior de Ermitas del Arzobispado de Sevilla era Don Francisco José Delgado y Ayala.

Desde el mes de mayo de 2014, inicié una serie de toma de datos de las Visitas que se realizaron a la Parroquia de Calañas desde 1681 en adelante, donde se reflejan datos de sumo interés para conocer parte de nuestra historia en relación con el clero y en esa fecha determinada. Estos datos están archivados en los fondos del Archivo Arzobispal de Sevilla, sección Gobierno, serie Visitas y recopilados en sus distintos legajos numerados.

 

VISITA DE 13 DE ABRIL DE 1681

Ésta visita fue realizada por Don Pedro Castaños de Galindo. Durante la misma hizo un recorrido por los distintos departamentos de nuestra Iglesia:

Sagrario Comulgatorio: el Santísimo Sacramento, relicarios de plata, una cajita pequeña para cuando sale en secreto en casos graves.

Pila y óleos: Visite la pila del bautismo y en ella los óleos en tres ampollas de plata muy aseadas. La pila es de mármol y está en la capilla de Ntra. Sra. del Rosario con decencia.

Libros: Reconocí los libros de bautismos, de esponsorios, velaciones y sus capítulos están en forma.

Iglesia: Ésta Iglesia es de la advocación de Santa María de Gracia y su fábrica es de ladrillos, piedras y mezcla. De una nave la Capilla Mayor y las colaterales son de bóveda. Se está haciendo de nuevo alargando más de la mitad para comodidad del vecindario y ensanchándola. Cuando esté acabada será más hermosa. Tiene tres puertas y una torre con tres campanas grandes y pequeñas. Su órgano, sacristía y demás necesarios.

Altares: Hay en ella 9 altares: el mayor con gradas de azulejos tiene un retablo antiguo dorado y pintado y en un nicho a Ntra. Sra. de Gracia y en lo alto un Stmo. Cristo Crucificado con San Juan y la Magdalena a los lados del mismo.

Del lado del Evangelio: Hay un altar con retablo moderno dorado y un nicho con la imagen de Ntra. Sra. del Rosario y sigue otro con retablo dorado y pinturas del Niño Jesús.     



A su mismo lado hay otro con retablo dorado.

Otro con retablo de yeso y tiene un Stmo. Cristo Crucificado.

Sigue otro altar con retablo dorado y en un nicho a San Francisco de escultura.

Del lado de la Epístola: Por el lado de la epístola hay un altar colateral del mayor con retablo dorado. En el sagrario comulgatorio hay una Virgen de la Concepción de talla.

Sigue otro con retablo de lo mismo y en un nicho Ntra. Sra. del Carmen.

Al mismo lado hay otro altar con retablo de pintura y guarnición dorada de las Ánimas del Purgatorio y todos están muy aseados.

Beneficio: Hay en dicha Iglesia un beneficio simple servidero que tiene por anejos a Valverde del Camino y Villanueva de las Cruces que posee Don Pedro de Toledo Albar de Alcalá la Real y lo administra Don Juan García Muñoz racionero (prebendado con derecho a ración) de la Sta. Iglesia de Sevilla y el licenciado Gil González Marqueso y según los informes vale cada año dos mil ducados.

Prestamera: Hay una prestamera (ayuda que se daba a los estudiantes eclesiáticos) que no tiene parte en los arreglos del beneficio y la posee Don Cosme de Mora, Presbítero de Moguer, y cada año vale mil doscientos ducados.

Curatos: Hay tres curatos (división eclesiástica a cargo de un cura) a provisión del Arzobispo: uno para el licenciado Don Juan González Hidalgo, otro licenciado Don Pedro de León y otro para el licenciado Don Diego Romero de San Marcos. Cada uno según los informes vale cien ducados y yo creo valdrán más, perciben los curas todas las primicias y la mitad de las ofrendas y pie de altar de beneficio por pleitos que dicen tienen autorizados.

CALAÑAS, 2020
 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

A la memoria de Román José Limón García


     Román nació en Calañas hace 41 años y tuvo la mala suerte de marcharse sin finalizar su andadura por la vida. Durante años luchó con una enfermedad a la que es difícil vencer, no obstante le mantuvo un pulso mucho tiempo. El fatídico 10 de septiembre de éste mal bisiesto 2020, de madrugada, perdió la batalla. Quedaron sin cumplir muchos anhelos, muchas ilusiones y muchos trabajos inacabados, pero sabemos que la  muerte no entiende de tiempos ni de cosas pendientes, es así de fulminante y traicionera. 

Para mí Román era una de esas personas que deberían ser eternas en los pueblos. Con sus defectos y sus virtudes abarcaba tantos campos en Calañas que lo echaremos mucho de menos, unos más que otros, pero se echará en falta. Dejaste huellas escritas que nunca se borrarán, por mucho tiempo que pase, y esa satisfación ha de tener tu familia al saber que estarás vivo cada vez que se abran esos libros donde escribiste. D.E.P.

CALAÑAS, 2020

domingo, 13 de septiembre de 2020

HEMEROTECA DIARIO DE HUELVA



                                                                                                   14 de junio de 1916

                                                                                                                      28 de junio de 1916

17 de julio de 1917
 CALAÑAS, 2020

miércoles, 9 de septiembre de 2020

El Paseo Jacinto Benavente (El Real)


Comúnmente denominado “El Real” y oficialmente llamado Paseo Jacinto Benavente. Está situado dentro del pueblo y antaño se celebraban en él las tradicionales ferias de ganados. Actualmente, en su recinto, tiene lugar la Feria, en fechas que se hacen coincidir con el primer fin de semana del mes de agosto.
         En el Pleno Municipal del mes de julio de 1.899, siendo Alcalde Don Rodolfo Jimeno Domínguez, entre otras cosas, se decide la ampliación del Real de la Feria.


Se aprecia El Real sin solería

                        


                                            Aquí está sin solería pero con farolas y bancos

         Sus medidas han oscilado entre los 175 metros de largo por los 20 metros de ancho con un total de 82 bancos de hierro fundido, hasta los 182 metros de largo por los 20,30 metros de ancho y unos 70 bancos de hierro. Actualmente desconozco las medidas, aunque si he contado los bancos de hierro que son 28 a cada lado del paseo (56 en total). (Ya mediré algún día lo largo y ancho).


            En el Pleno del día 2 de octubre del mismo año, se decide que el ensanche que se pretende realizar en el Real, se destine a Paseo Público y que se adquieran los cortinales que sean precisos para tal fin. Para la definición y dirección de las obras, se nombra Arquitecto Municipal a Don Manuel Pérez González, y fueron ejecutadas por el contratista de Huelva, Don Juan José Fernández. El citado ensanche se efectuaría en el año 1.910, siendo alcalde Don Rafael Álamo Serrano, quedando una gran explanada de tierra circundada de árboles, varias farolas y con algunos bancos. En 1.912, siendo Alcalde Don Sebastián Marroco Monje, se construye la 1ª casilla del agua y en 1.920, se hace la 2ª, siendo Alcalde Don Ramón Conde Gómez. 



           Posteriormente, allá por el año 1.923, siendo alcalde D. Julián Romero Gento, se colocaron las palmeras dentro del recinto. En 1.953, y siendo Alcalde Don Rodrigo Hidalgo Rocha, se comienza a colocar la primera solería (losetas de taco grises y rojas), que acabaría en 1.955 (fecha hecha con losetas rojas en la parte por donde se accedía al templete de la música), siendo Alcalde Don Rafael Naranjo Lossa. 

 


                          

A finales de los años 60 (fecha exacta por determinar) se desmantelaron las dos casillas de agua, dado que en 1962 tuvimos agua corriente en la localidad y se cerraron multitud de pozos públicos y privados).

     Ya en 1.990, siendo alcalde D. Francisco Bernabé Hidalgo se inicia la colocación de la segunda solería (Se empezaron a quitar las losetas de taco el 23 de agosto y se puso la primera losa el 17 de noviembre (archivo de Don Manuel Sánchez Pérez), siendo acabada en años posteriores con la alcaldía de D. Manuel Sánchez Díaz, que en 1.992 inaugura un nuevo templete en el Real con servicios en la parte baja. (Parte de las barandas del antiguo templete están colocadas en la azotea del Bar El Pilar, frente al Centro de Salud).





El paseo de El Real ha tenido a lo largo de su dilatada historia varias denominaciones que han sido modificadas según movimientos políticos:



·         Paseo de Don Santiago Ramón y Cajal (Premio Nobel de Medicina, que mando una carta de agradecimiento al Ayuntamiento presidido por Don Juliàn Romero Gento en 1926)

·         Paseo de Don Benito Pérez Galdós (novelista, dramaturgo y político)

·         Paseo de Jacinto Benavente (dramaturgo y Premio Nobel de Literatura).



En 1996, siendo Alcalde Don Fernando Recio Jacinto, se colocaron adoquines en la parte derecha del paseo (zona contraria al Cuartel de la Guardia Civil).



Como lo describía nuestro paisano y cronista oficial de Calañas durante muchos años Don Jesús Conde Delgado en uno de sus múltiples artículos:

" Nuestro Real es único e incomparable. Calañas puede estar muy orgullosa, porque no hay otro semejante en la provincia en lo que a recinto ferial o espacio se refiere"



CALAÑAS, 2020