Durante las múltiples visitas que realicé al Archivo
Arzobispal de Sevilla en busca de documentación relativa a Calañas, encontré
multitud de ella relativa a las Visitas que desde el Arzobispado se mandaban
hacer a las parroquias de su dominio. De algunas de ellas he subido a éste Blog
sus resultados y otros por su contenido he preferido guardarlo por lo abrupto
del tema. Sin embargo, tanto unos como otros, nos han dado una idea del trabajo
pastoral de la época en que se realizaron y también de la multitud de fechorías
que se hicieron escudándose en un hábito muchas veces no merecido.
Se creó una normativa para la realización de las
visitas, como el ir acompañado de un notario y de varios criados, debiendo el
visitador recorrer los pueblos y aldeas sembrando virtudes y sana doctrina
católica, así como arrancando vicios y errores, mirando siempre el provecho de
las ánimas. La labor de revisión del visitador se centraba en los siguientes
aspectos:
- TEMPLO:
- - Estado
del edificio
- - Obras
necesarias a realizar. Capillas, ornamentos y objetos de culto.
- - Pila
bautismal, sagrario, altares y sacristía.
- - Archivo
en general (libros de bautismos, de matrimonios, de defunciones, etc.)
- CLERO:
- - Curas
: cumplimiento de sus obligaciones
- - Beneficiados:
residencia y obligaciones
- - Clérigos:
trajes, costumbres, calidad moral, estudios, etc.
- - Predicadores:
si hay los adecuados
- - Sacristanes:
costumbre y obligaciones
- - Varios:
normas de rezos actuales, administración de sacramentos, necesidades de
clérigos, guardar las fiestas, etc.
- PUEBLO:
- - Si
existen pecados públicos y si saben la doctrina cristiana.
- - Reglas
de las cofradías
- - Si
los maestros enseñan a los niños la doctrina cristiana
- - Hacer
relación de pobres por si pueden ser socorridos por el Arzobispo
- OTROS ASPECTOS:
- - Situación
de las propiedades de la Iglesia y Capellanías
- - Cuentas
de fábrica, beneficios, prestamerías, patronatos, etc.
- OTROS LUGARES A VISITAR:
- - Ermitas,
hospitales, beaterios y monasterios.
Finalmente
debe comprobar si los mandatos de visitas anteriores han sido cumplidos
dándoles un margen de actuación para poder cumplir lo ordenado.
El
inicio de la visita era fundamental, ya que se animaba al pueblo a denunciar
los pecados públicos, siendo la única arma para penetrar en aquellos mundos
pequeños y cerrados que eran los pueblos y aldeas que visitaba. Se ofrecía un
premio económico para quien denunciase esos delitos. Los visitadores disponían
de unos cuestionarios que detallaban las preguntas con las que habían de
interrogar a los testigos. Básicamente se preguntaba por la situación moral del
clero (amancebamiento, juegos, especulación), su atención a las funciones
pastorales (sacramentos, catequesis) y los pecados considerados graves entre el
pueblo (blasfemia, hechicería, matrimonios clandestinos, incumplimientos
pascuales, etc.)
Finalmente, el resultado de
la visita quedaba plasmado en una seria de documentos:
- - Libro de memoria “ para las resultas y cosas
de que nos ha de avisar, debiendo ser guardado con recato y sin fiarlo a
nadie”.
-
- Informes de los delitos y pecados públicos
de que resultare infamia contra el delincuente y también de los que no hubiere
infamia.
-
- Libro de visitas de la Iglesia
-
- Memoria de los alcances de las misas que
faltasen por decir de cada beneficio, capellanía, etc.
- - Relación de pobres.
Las Visitas pastorales
no fueron el instrumento de reforma que buscaron los reformadores eclesiásticos
de Trento.
CALAÑAS 2026