Hagamos un poco de historia sobre los
bares en
general antes de centrarnos en
los de Calañas.
El origen de los bares se remonta a
la antigua
Grecia y Roma denominándose tabernas,
que
eran lugares donde los viajeros encontraban
alojamiento, comida y bebida.
Luego, en la
Edad Media se llamaron también posadas,
donde además había juegos de mesa y se
comerciaba. En el
siglo XVIII, en esos mismos
lugares la gente se reunía para beber, discutir
de
política y socializar. En el siglo XIX
aparecen las bodegas, que almacenaban y
vendían vinos y licores. A partir del
siglo XX las
denominaciones han crecido: bares,
tabernas, cafeterías, cervecerías,
tabancos, tascas, etc.
El
BAR es un lugar de
encuentro, donde las
personas se reúnen para socializar, compartir
experiencias, celebrar eventos importantes,
lugar donde se reflejan las
distintas culturas,
tradiciones y valores populares, y sobre todo
DONDE SE EXPENDEN BEBIDAS.
El origen de la palabra BAR lo
encontramos en
la época medieval en Europa, cuando los
mesones y posadas
comenzaron a servir
bebidas alcohólicas en barriles. Los clientes se
acercaban
al mostrador o barra para servirse
ellos mismos, y se utilizaba un bar de
madera para contener los barriles
de
bebida. Con el tiempo el término “bar” se
adoptó para describir el lugar
donde se servían
bebidas.
En los bares de tiempos atrás era
costumbre
encontrar al camarero portando una tiza en
una de sus orejas,
instrumento que le servía
para anotar sobre el mostrador las bebidas
sucesivas que iba sirviendo, con el resultado
final de “la cuenta” del cliente. La mayoría de
las veces el cliente opta
por acomodarse en la
barra y dialogar con el barman siempre
conocedor de temas
de actualidad. Algo usual
de nuestros bares es el ruido ya que
hablamos con pasión y nos gusta arreglar el
mundo. Nuestros
bares han sido y son el
punto perfecto
de encuentro para conocernos,
para disfrutar lo más auténtico de nuestros
pueblos y de nuestra cultura y gastronomía
(sus tapas variadas nos muestran
perfectas
elaboraciones de los productos).
En resumen, diré que los bares son más
imprescindibles de lo que
podamos
pensar, y que el cierre de un bar en un
pueblo es un certificado de
defunción
del mismo, ya que eliminaría un lugar
para socializar.
En Calañas rara era la calle donde no hubiese un bar y
en algunas hasta dos coincidiendo en el tiempo. Según comentarios de algunos
paisanos en relación con éste tema, se comenta que hubo en Calañas en una misma
época hasta 30 abiertos, entre bares y tascas.
De los establecimientos que voy a nombrar a continuación
no conozco su antigüedad y seguramente bastantes coincidieron en el tiempo,
pero procuraré hacerlo según mi memoria.
El
Bar Rosa, regenteado por Benito Rosa, abuelo de mi mujer, estuvo
ubicado en la actual Calle Poetisa Isabel Tejero, en su número 6, domicilio
actual de Dolores Conde y en él se proyectaban películas de cine.
La Sociedad de Obreros
y Artesanos estuvo
ubicado en la actual Plaza de España, donde se encuentra la actual CASA
CHAQUETA (se aprecia en la foto anterior) y su repostero fue Manuel Rosa
(hermano de mi suegra) con su ayudante Joaquín Lozano.
El Bar Ajaraqueño estuvo ubicado en la actual Plaza de España.
El
Bar de Alfredo
estuvo ubicado en la actual
Calle Don José Troyano, en su número 31, donde
vive
actualmente Francisco el de Curro.
El
Bar Banda estuvo
ubicado en la esquina de la
Calle Tahona-Fleming, donde actualmente se
encuentra la Ferretería El Maestrillo y estuvo
regenteado por Juan Banda Pérez.
En ese mismo
lugar estuvo el Bar de Ana la
Muñequera y Rafael y finalmente El
Sánchez,
regenteado por José Sánchez.
El
Hogar del Productor
fue un bar de sociedad
que a lo largo de su historia estuvo regenteado por
varios reposteros (Manuel Pérez y Francisco Rico)
y cuando dejó de ser sociedad
por otros (Miguel
Sánchez, Paco Hidalgo, José Miguel Fernández,
Eduardo Barroso (Casa Edu) y José Antonio
Núñez (Casa Chaqueta)
El
Bar Borrero estuvo
ubicado en la Calle Don
José Troyano número 11 (actualmente el número
9), donde posteriormente se abrió la pastelería de
las Hermanas Borrero.
El bar lo regenteó su padre, José Borrero.
El
Bar Caballero estuvo
ubicado en la Calle Don
José Troyano número 14, domicilio actual de
Bartolomé
García o en de La Caixa (algunos
números varían)
El
Bar Cartón estuvo
instalado en el ambigú del
Cine de invierno, en la Calle José Troyano.
Inicialmente lo abrió Salustiano García y
posteriormente lo cogió José María
Pozuelo. Su techo y paredes estaban adornados con
los carteles que anunciaban las
películas.
El
Bar Yanes (Bar Correa) estuvo
funcionando
como tal en la Plaza de España, a cargo de la
familia Yanes
(Francisco, su esposa y sus tres hijos:
Sebastián, Juan y Francisco).
Posteriormente se traspasó a José Barroso y luego
Mario León con el que terminó
sus días.
El
Bar El Cusco, estuvo
en la travesía
Tahona&Fleming y posteriormente lo trasladó José
a la Calle
Calvo Sotelo (hoy Poetisa Isabel Tejero)
actual casa de Ana Tejada siendo luego
el Bar La
Carne, trabajado por Fernando Barrero. Después
de El Cusco, lo
trabajó Juan en la misma calleja,
con el nombre de Bar Las Columnas.
El Bar Comercial (Bar
el Ditero) estuvo
regenteado por Señor Rafael, su hijo Paco y esposa Manoli. Se ubicó en la Calle
Calvo Sotelo (actual Poetisa Isabel Tejero). Actualmente forma parte de de los
salones del Bar Antares. También dieron servicio a la Caseta del Ayuntamiento
en el Real de la Feria.
CALAÑAS 2026