jueves, 19 de febrero de 2026

Un Castillo en Calañas. El Morante (I)

En varias ocasiones he recabado datos relativos a un castillo que existió en Calañas en la Baja Edad Media y del que sólo quedan algunos vestigios signo de su presencia pero son aportaciones reales que sin duda contribuirán al enriquecimiento de la historia cultural de nuestro pueblo. Ahora con nuevos datos creo haber completado esa fase, nunca cerrada, donde podremos conocer conceptos hasta ahora inéditos para muchas personas.

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Castillo El Morante
Otras denominaciones: Casa de la Reina Mora; Cabezo El Morante; Castillo de Calañas; El Morante Código: 01210170001
Caracterización: Arqueológica, Arquitectónica
Provincia: Huelva
Municipio: Calañas

Tipologías

Tipologías

Actividades

P.Históricos/Etnias

Cronología

Estilos

Aljibes


Baja Edad Media



Fortificaciones


Baja Edad Media - Almohades



PROTECCIÓN

Estado

Régimen

Tipología Jurídica

Publicado en

Fecha

Número

Página

Inscrito

BIC

Monumento

BOE

29/06/1985

155


Inscrito

BIC

Monumento

BOE 8C.E)

11/12/1985

 


En el Catálogo de Yacimientos Arqueológicos de la Dirección General de Bellas Artes de la Junta de Andalucía, existe, entre otras, la ficha siguiente:

YACIMIENTO: EL MORANTE.- Situación: El Andévalo, Calañas. Cartografía: Hoja 959.- Coordenadas UTM: 29SPB888694. Morfología: Cadena Montañosa.- Forma de los Descubrimientos: por prospección sistemática.- Tratamiento: Prospección con publicación.- Tipo de Yacimiento: HABITAT MEDIEVAL.- Estado actual: en vías de destrucción.- Uso del terreno: Forestal-Erial.

DESCRIPCIÓN

Este lugar se encuentra ubicado sobre un peñón (afloramiento de jaspe) en el Cerro del Morante, desde el cual se domina visualmente gran parte del entorno paisajístico. La ubicación de este Castillo es estratégica ya que desde él se puede divisar todo el Andévalo y sus fortificaciones más importantes, siendo este un referente y demarcación transhistórico y territorial.
Además de ello, se controla visualmente la zona Norte de la Tierra Llana y la Cuenca Minera. Desde este emplazamiento se visualizan fortificaciones como Sierra León, Castillejita, ambas vecinas de esta, y Cabezo del Andévalo, Castillo de Buitrón, Alfayat de la Peña y Gibraltar.
Las fortificaciones bajomedieval y almohade se adaptan para su construcción a los afloramientos de jaspe, aprovechando la morfología quebrada de estos para su trazado y disposición de los distintos elementos defensivos.
El castillo bajomedieval cristiano consta de dos sectores principales: un recinto ubicado en la zona superior del afloramiento en torno a un vértice y otro recinto en la terraza aneja al Norte. Mide aproximadamente 45 metros lineales en el eje Este-Oeste y de 35-30 metros en el eje Norte -Sur.
El recinto superior cuenta con una morfología rectangular en que se puede constatar un acceso en rampa en el lateral Oeste, un lienzo de muralla en el lateral Norte, una torre circular. Se encuentra construido en torno a la curva de nivel de 410 metros. Se conservan dos fragmentos de lienzo en lateral Este / Sureste siendo el propio afloramiento de jaspe el cerramiento del flanco Sur/Oeste.
El interior de este recinto alberga un aljibe adosado a la zona Noreste del mismo, los restos de una torre que destaca por su mayor altura y que se encuentra en torno a la cumbre donde además se ha situado un vértice geodésico. Las fábricas de los muros están hechas en mampostería de piedra local (jaspe y cuarzo) trabada con mortero de barro, contando con una anchura no superior a los 1,50 metros.
La torre semicircular, emplazada en la zona Noreste. Presenta un diámetro máximo entre 2,50 y 3 metros conservando su alzado hasta los 2 metros de altura.


Adosada a la torre se encuentra el aljibe, que cuenta con una planta rectangular y bóveda rebajada de 5 por 3,50 metros con fábrica de mampostería de ladrillos macizos bien aparejados, formando muros de 0,50 metros de anchura. Su interior presenta un revestimiento de mortero de cal y almagra como elemento impermeabilizante y una solera de hormigón de cal de hasta 0,30 metros de grosor.


Su espacio interior presenta un ángulo quebrado en el lateral Sureste, midiendo 3,90 x 2,50 metros con una altura máxima de 2,90 metros.
En la plataforma al Norte se emplaza, en torno al afloramiento de roca que conforma la curva de nivel de 400 metros, distintos elementos constructivos que custodian el acceso principal al interior del recinto. Acceso tallado en la roca, los muros perimetrales Norte y este que aprovechan el trazado del afloramiento de la roca; y arranque de la torre Este, de morfología cuadrada, de 3 x 3 metros, para controlar el acceso.
Los restos estructurales de la fortificación musulmana (Almohade) se localizan al Este del recinto bajo medieval, estando 75 metros lineales al Oeste. Se observan varios elementos que podrían conformar el dispositivo de acceso al sitio: un lienzo de muralla de mampostería de piedra que conecta con una torre cuadrangular, de 7 metros de lado en el flanco Noroeste y con el afloramiento al Suroeste, dispuestos en torno a la curva de nivel 390 metros.

El castillo de El Morante de Calañas se asentaba sobre una peña prominente adaptando su traza a la quebrada geometría dibujada por los afloramientos rocosos de jaspe, entre cuyos vértices se dispusieron unas murallas que definían el espacio intramuros de ésta fortaleza bajomedieval emplazada en la cota más alta y asentada sobre una antigua fortaleza andalusí. Ésta situación le permitía ejercer un amplio control del Andévalo y de sus demarcaciones mineras. Del recinto andalusí se preservan restos murarios correspondientes a una parte de la muralla labrada en fábrica de mampostería y tomados con mortero pobre en cal. El farallón (formación rocosa alta y vertical) rocoso conformaba el cerramiento natural infranqueable de ésta fortaleza, así como el posterior castillo cristiano en su flanco sudoeste, desde el que dispusieron murallas hasta el este y suroeste, definiendo así una traza rectangular. Se preserva también la traza de una torre semicircular dispuesta a su flanco nordeste con cotas cercanas a los dos metros. Un aljibe adosado a la torre alzaba sobre una solera de hormigón de cal sus cerramientos de murallas conformados en fábrica de ladrillo macizo sobre la que se disponía un forro de mampostería hacia el exterior.

El Morante de Calañas se erige sobre el horizonte como un castillo que desempeñó un papel central en el proceso de encasillamiento de este territorio histórico andevaleño. Las visualizaciones que desde tan privilegiado enclave en altura se materializan con los castillos y fortalezas circundantes resultan muy relevantes. Tiene un amplio dominio visual del horizonte hasta las lejanías de los confines objeto de guarda y defensa que le confirieron un modelo de fortificación que primaron el control estratégico de las vías de tránsito y navegables.   

En la Baja Edad Media, los distintos linajes adquirieron territorios con los que ampliar su poder y prestigio, y las fortificaciones recibidas o de nueva construcción fueron una señal inequívoca de su preeminencia social, ofreciendo además seguridad a un vecindario y el control del señor sobre las poblaciones, lindes, caminos y actividades económicas.

El Condado de Niebla, a diferencia con otros puntos de la geografía onubense, era hasta hace poco tiempo un territorio casi virgen en relación con la fortificación señorial. Se refiere éste estudio estrictamente al territorio que en 1368 fue entregado por Enrique II de Trasmatara a don Juan Alonso de Guzmán (16 localidades: Alosno, Beas, Bonares, Cabezas Rubias, Calañas, El Almendro, Lucena del Puerto, Niebla, Paymogo, Puebla de Guzmán, Rociana del Condado, Santa Bárbara de Casa, Trigueros, Valverde del Camino, Villanueva de las Cruces y Villarrasa). Algunas de las fortalezas que aquí se levantaron, ha desaparecido y otras conservan una mínima parte de lo que fueron.


   

CALAÑAS 2026 

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