miércoles, 21 de octubre de 2026

Los bares de Calañas en su historia (I)

Hagamos  un poco de historia sobre los 

bares en general antes de centrarnos en 

los de Calañas.

 

El origen de los bares se remonta a la antigua 

Grecia y Roma denominándose tabernas, que

 eran lugares donde los viajeros encontraban 

alojamiento, comida y bebida. Luego, en la 

Edad Media se llamaron también posadas, 

donde además había juegos de mesa y se 

comerciaba. En el siglo XVIII, en esos mismos 

lugares la gente se reunía para beber, discutir

 de política y socializar. En el siglo XIX 

aparecen las bodegas, que almacenaban y 

vendían vinos y licores. A partir del siglo XX las

 denominaciones han crecido: bares, 

tabernas, cafeterías, cervecerías, 

tabancos, tascas, etc.

 

El BAR es un lugar de encuentro, donde las 

personas se reúnen para socializar, compartir 

experiencias, celebrar eventos importantes, 

lugar donde se reflejan las distintas culturas, 

tradiciones y valores populares, y sobre todo 

DONDE SE EXPENDEN BEBIDAS.

 

El origen de la palabra BAR lo encontramos en 

la época medieval en Europa, cuando los 

mesones y posadas comenzaron a servir 

bebidas alcohólicas en barriles. Los clientes se 

acercaban al mostrador o barra para servirse 

ellos mismos, y se utilizaba un bar de 

madera para contener los barriles de 

bebida. Con el tiempo el término “bar” se 

adoptó para describir el lugar donde se servían

 bebidas. 

 

En los bares de tiempos atrás era costumbre 

encontrar al camarero portando una tiza en 

una  de sus orejas, instrumento que le servía 

para anotar sobre el mostrador las bebidas 

sucesivas que iba sirviendo, con el resultado 

final de “la cuenta” del cliente. La mayoría de

 las veces el cliente opta por acomodarse en la

 barra y dialogar con el barman siempre 

conocedor de temas de actualidad. Algo usual 

de nuestros bares es el ruido ya que 

hablamos con pasión y nos gusta arreglar el 

mundo. Nuestros bares han sido y son el 

punto  perfecto de encuentro para conocernos,

 para disfrutar lo más auténtico de nuestros 

pueblos y de nuestra cultura y gastronomía 

(sus tapas variadas nos muestran perfectas 

elaboraciones de los productos). 

 

En resumen, diré que los bares son más 

imprescindibles de lo que podamos 

pensar, y que el cierre de un bar en un

 pueblo es un certificado de defunción 

del mismo,  ya que eliminaría un lugar 

para socializar.

 

En Calañas rara era la calle donde no hubiese un bar y en algunas hasta dos coincidiendo en el tiempo. Según comentarios de algunos paisanos en relación con éste tema, se comenta que hubo en Calañas en una misma época hasta 30 abiertos, entre bares y tascas.

De los establecimientos que voy a nombrar a continuación no conozco su antigüedad y seguramente bastantes coincidieron en el tiempo, pero procuraré hacerlo según mi memoria.

 

El Bar Rosa, regenteado por Benito Rosa, abuelo de mi mujer, estuvo ubicado en la actual Calle Poetisa Isabel Tejero, en su número 5, domicilio actual de Dolores Conde y en él se proyectaban películas de cine. 

 


         

La Sociedad de Obreros y Artesanos estuvo ubicado en la actual Plaza de España, donde se encuentra la actual CASA CHAQUETA (se aprecia en la foto anterior) y su repostero fue Manuel Rosa (hermano de mi suegra) con su ayudante Joaquín Lozano. 

El Bar Ajaraqueño estuvo ubicado en la  actual Plaza de España.

 

El Bar de Alfredo estuvo ubicado en la actual 

Calle Don José Troyano, en su número 31, donde 

vive actualmente Francisco el de Curro.

     

El Bar Banda estuvo ubicado en la esquina de la 

Calle Tahona-Fleming, donde actualmente se 

encuentra la Ferretería El Maestrillo y estuvo 

regenteado por Juan Banda Pérez. En ese mismo

 lugar estuvo el Bar de Ana la  

Muñequera y Rafael y finalmente El Sánchez, 

 regenteado por José Sánchez.

 


  

El Hogar del Productor fue un bar de sociedad 

que a lo largo de su historia estuvo regenteado por 

varios reposteros (Manuel Pérez y Francisco Rico) 

y cuando dejó de ser sociedad por otros (Miguel 

Sánchez, Paco Hidalgo, José Miguel Fernández, 

Eduardo Barroso (Casa Edu) y José Antonio 

Núñez (Casa Chaqueta)

 


 

 

El Bar Borrero estuvo ubicado en la Calle Don 

José Troyano número 11 (actualmente el  número 

9), donde posteriormente se abrió la pastelería de 

las Hermanas Borrero.

 El bar lo regenteó su padre, José Borrero.

    

 

El Bar Caballero estuvo ubicado en la Calle Don 

José Troyano número 14, domicilio actual de 

Bartolomé García o en de La Caixa (algunos 

números varían)

 


  

El Bar Cartón estuvo instalado en el ambigú del 

Cine de invierno, en la Calle José Troyano. 

Inicialmente lo abrió Salustiano García y 

posteriormente lo cogió José María 

Pozuelo. Su techo y paredes estaban adornados con 

los carteles que anunciaban las películas.

    
  

El Bar Yanes (Bar Correa) estuvo funcionando 

como tal en la Plaza de España, a cargo de la 

familia Yanes (Francisco, su esposa y sus tres hijos:

 Sebastián, Juan y Francisco). 

Posteriormente se traspasó a José Barroso y luego 

Mario León con el que terminó sus días.

  


                

El Bar El Cusco, estuvo en la travesía

 Tahona&Fleming y posteriormente lo trasladó José

 a la Calle Calvo Sotelo (hoy Poetisa Isabel Tejero)

 actual casa de Ana Tejada siendo luego el Bar La

 Carne, trabajado por Fernando Barrero. Después

 de  El Cusco, lo trabajó Juan en la misma calleja,

 con el nombre de Bar Las Columnas.

     


     
 

El Bar Comercial (Bar el Ditero) estuvo regenteado por Señor Rafael, su hijo Paco y esposa Manoli. Se ubicó en la Calle Calvo Sotelo (actual Poetisa Isabel Tejero). Actualmente forma parte de de los salones del Bar Antares. También dieron servicio a la Caseta del Ayuntamiento en el Real de la Feria.

 
                                         CALAÑAS 2026


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