De un
estudio publicado por Re Metallica en 2016 titulado "Teleféricos mineros:
un patrimonio olvidado" llevado a cabo por Enrique y Pilar Orche, saco
algunas conclusiones relativas al tema de los cables aéreos de las minas en
nuestra zona.
El
transporte por cable es un medio, a veces el único, empleado para el traslado
de personas y mercancías en situaciones que implican pequeños recorridos,
desniveles importantes y orografía abrupta y complicada. Mediado el siglo XIX
el propósito del transporte por cable era el desplazamiento de material
industrial, especialmente de tipo minero y luego avanzando el siglo XX buena
parte de las instalaciones se destinaron a llevar personas con fines
turísticos. Los teleféricos utilizados en la minería hicieron posible la
explotación de yacimientos situados en lugares aislados y de difícil acceso
para el transporte convencional. La mayor parte de las líneas se construyeron
con acero altamente resistente de ahí que en algunos lugares hayan podido
conservarse los mismos pasando a formar parte del patrimonio minero e
industrial de la zona. La mayoría de los cables utilizados al principio fueron
de tipo monocable (el cable hace de portante y tractor). Este sistema de
transporte se basa en el utilizado para salvar obstáculos como ríos,
desfiladeros, etc. hace muchísimos años (en Sotiel, antes de ser construido el
puente que llamamos "romano", el puente de San Rafael o de La
Coronada, que data del siglo XVIII, se cruzaba de un lado a otro mediante una maroma
extendida de lado a lado). Después a lo largo de la historia se han utilizado
multitud de dispositivos que fueron acercándose hasta lo que fueron los
primeros cables aéreos mineros. En 1857 se registra la primera patente
británica y mundial de un teleférico monocable, utilizado para trasladar carbón
y otros minerales. a los pocos años aparece el sistema bicable que sería muy
útil y su uso se extendió con rapidez.

En
Calañas, los únicos restos que conocemos y aún podemos visitar nos trasladan a
la Ruta del Odiel, donde aún perduran los postes de mampostería que fueron
utilizados para el cable aéreo. La Mina Santa Rosa fue adquirida en 1901 por
una entidad belga que en 1904 construyó un cable aéreo hasta la estación de Calañas en el FC Zafra –
Huelva. Éste cable constituyó la solución de transporte para la exportación de
los minerales cobrizos de los yacimientos Tinto y Santa Rosa frente a un
itinerario alternativo estudiado entre éstas minas y la Estación de Castillo
Buitrón en ese ferrocarril. Su longitud era de 6,770 km. y partía de la
estación de carga ubicada al norte del yacimiento e iba ascendiendo hasta
alcanzar un cerro de la margen izquierda del Odiel, cruzando el río a 48 metros
de altura. Continuaba cruzando otros barrancos y cerros y apoyándose en las
estribaciones de El Morante, entraba en la estación de descarga situada sobre
un apartadero de la estación de Calañas (Por la zona de lso Siete Pinitos). Se trataba de un tricable alemán de la
casa Bleichert.


Resto de los postes que perduran
El 2 de mayo de 1905, adquirió las minas The
United Alkali Co., Ltd. A partir de 1909 se eliminó el cable aéreo y la pirita
se transportaba por un ramal de 762 mm y 8 km. hasta la cementación de Las
Viñas (Sotiel) para su descobrización. La obra más importante de este ramal fue
la construcción de un puente metálico de celosía sobre el río Odiel, de 126 m
de largo y 19 m de altura respecto al río, sostenido por cinco pilas de
mampostería de piedra que son los únicos restos que se conservan de esta
infraestructura, ya que fue vendido en 1942 a la Unión Española de Explosivos
que lo desguazó.
Puente del
Tinto-Santa Rosa (Robert Demilie)
Puente en la
actualidad
Estación de
descarga del cable en Calañas
En las minas del término de Calañas,
nominadas Pancho, Santiago y Florentina (Las Sierpes), aparece el único cable
aéreo que fue proyectado e instalado para el transporte exclusivo de mineral de
manganeso. El grupo de minas ubicadas en el Paraje de El Cuco, cerca de
Calañas, contó con éste excepcional medio de transporte en base a las
expectativas que surgieron en relación a dichos yacimientos y para aprovechar
la cercanía de la línea férrea Zafra-Huelva distante unos 4 km.
Se conoce que éste
"calderillo", como era llamado, era accionado por una máquina de
vapor y que la estación de carga estaba situada en la mina de Pancho - Santiago
y el trazado atravesaba la concesión de Florentina (La Sierpe) que estaba
separada de las anteriores por la ribera del Tamujoso. Parece ser que queda en
ésta ribera una trinchera como mudo testigo de esas instalaciones. Se desconoce
qué compañía instaló el cable, que perduró hasta 1928, aún sin estar
productivas las minas. La estación de descarga estaba situada en el paraje
denominado Puertos Pelados, a 1 km al sur de Calañas. Es posible que se
conserven los restos del muelle de embarque y apartadero, así como las
cimentaciones de la maquinaria del cable y las ruinas de una edificación (Datos
del libro "Los ferrocarriles en la provincia de Huelva").
CALAÑAS, 2021